vintage o segunda mano

Es cierto que, al menos en España, las tiendas de ropa vintage son mucho más numerosas que las de segunda mano.

De hecho, si te paras a pensar, las tiendas de segunda mano siempre han estado en barrios menos céntricos y un tanto escondidas.

De pequeña nunca me he visto en la necesidad de comprar ropa de segunda mano porque mis padres tenían los recursos para comprarme alguna pieza de ropa nueva de vez en cuando.

Una de las niñas de mi clase de primaria me dijo una vez que compraba toda su ropa de segunda mano. A mí me dio pena porque, para mí, eso significaba que tenía pocos recursos económicos.

En ese momento era verdad, ella tenía menos recursos y por lo tanto las tiendas de segunda mano eran su única opción.

Como buenxs hijxs del capitalismo, hemos crecido en un ambiente absurdamente clasista, abanderando el “tanto tienes, tanto vales”, en el cual no comprar ropa nueva de vez en cuando y optar por ropa ya usada era motivo de vergüenza.

HEREDAR ROPA: CONSUMIENDO SEGUNDA MANO DE MANERA ACEPTABLE

De todas formas, siempre ha habido una manera de llevar ropa de segunda mano de manera aceptable: heredando.

La gente de tu familia crece, le deja de quedar bien la ropa y la heredas. ¿Quién no ha sido partícipe de este modelo de reciclaje de prendas?

Comprar ropa de segunda mano en España era una idea impensable porque nos daba asco quién se hubiera podido poner esa ropa, pero si era de un miembro de la familia, confiábamos en su higiene automáticamente.

VINTAGE = SEGUNDA MANO

Pero aquí es donde entra el término “vintage”, haciendo alusión a aquellas prendas de estética retro que te permiten sentirte parte de épocas pasadas.

Esta estética se puso de moda. De pronto decir que tu chaqueta era vintage era desatar la admiración de todxs tus amigxs.

Pero, espera un segundo, la ropa vintage… ¡también es de segunda mano!

Y no solo ya ha tenido otrxs dueñxs, si no que seguramente ha sido utlizada muchas más veces. Ciertamente, estas prendas suelen ser de mucha más calidad, no de la tienda de fast fashion más cercana.

Sin embargo, para lxs que les da asco la ropa de segunda mano, ¿cuál es la diferencia?

En Reino Unido, donde vivo actualmente, comprar en una “charity shop” ropa y accesorios de segunda mano no es motivo de vergüenza, sino otra opción cualquiera como ir a Topshop o a una tienda vintage.

Aquí he aprendido que no hay nada de malo en llevar prendas que ya han sido utilizadas por otras personas. Es tan fácil como lavarlas antes de ponértelas por primera vez.

Fácil y sencillo, para toda la familia.

¿Cuál es tu excusa ahora? 😉